lunes, 28 de febrero de 2011

Adiós, fiestas de febrero 2011

Otras fiestas que pasan. Pero no creo que hayan dejado indiferente a nadie. Han sido unas fiestas cuanto menos variadas. Con jamón. Subidas hasta el desván de casas ajenas. Caída de contenedores y mini-cadenas. Amigos, muchos amigos nuevos que ahora son partícipes de lo grandes que son nuestras fiestas. Pérdida de relojes. Besos en el suelo. Antiguas amistades que siguen ahí. Antiguas amistades que están cada vez más difusas. Música para darlo todo. Peñarandinos victimistas. Josunes guasonas. Cenas en casa de Cipri y Vicky. Apropiación de chaquetas ajenas. Tomar el sol en la plaza hasta la hora de misa. Perras "lámpara". Comentarios verdes que provocan tortazos. Tortazos que desatan carcajadas.
Gente maja, gente buena, y gente mejor. Todo eso, es Quintanarraya. Sólo su gente, sus fiestas y sus vivencias son capaces de hacer que, cuando ya estás poniéndote el pijama, te vuelvas a vestir y vuelvas al local.
Por todo eso... ¡Muchas gracias Quintanarraya! :)

martes, 22 de febrero de 2011

Oasis

I still remember the first time I listened to Oasis, in fact, quite clearly. It was in our English class, when I was more or less 13. Our lovely teacher Rose, got us immerse into Oasis' amazing music.

The first day we didn't like it too much, neither did we the second and the third time. I can remember our never changing conversation:
-
We're working hard, but don't worry, boys and girls, 'cause today we're going to listen to a song.
- Which one?
- An Oasis one.
- Aaaw noooo!!!

Finally, we got accustomed to Rose's favourite group of music. "Some might say", "Don't look back in anger", "Wonderwall"...
I have to say that I'm really grateful that our teacher, Rose, made us appreciate this wonderful group of music.

viernes, 18 de febrero de 2011

De repente un día te despiertas y es viernes: último día "laboral" de la semana. Pero no, porque al día siguiente(sí, el sábado), tienes el atariko del EGA. Entonces, sin saber por qué, el día se te tuerce a media tarde. Piensas en todas las responsabilidades que tienes encima y se te nubla la vista. Encima, para mayor bajón, te pones a ver películas cebolla, de esas que te hacen llorar como si no hubiera mañana.
Pero de repente, hay gente que se preocupa por ti. Y no sólo te preguntan qué te pasa, sino que te aconsejan, haciendo que esos aparentes problemones parezcan futuras anécdotas que contar a los hijos y nietos.
Son el azúcar de mi café, el aliño de mis ensaladas. ¡Mil gracias por estar ahí siempre!


When I look at you - Miley Cyrus

lunes, 14 de febrero de 2011

San Valentín

Hoy es San Valentín. Y no, no voy a contar la historia del origen de este día. Me viene a la cabeza una situación. La historia de una pareja.

Hasta ahora habían presumido de odiar este día. "No es mas que un día igual que el resto", "Es otro día de los grandes almacenes". Sin embargo, desde que han empezado a salir ven diferente el amor o como quiera que lo llamen ellos.

Por ello, hoy han quedado para comer: él ha invitado a ella a una comida "romántica" que acabará a modo de novela juvenil en el piso de estudiante de él.

Es ciertamente jocoso ver cómo personas que se jactaban de ser contrarios a este tipo de celebraciones se vuelven "simpatizantes" de las mismas de la noche a la mañana.

Esto me lleva a pensar lo que siempre se ha dicho: Nunca digas nunca, nunca digas de este agua no beberé o nunca digas este cura no es mi padre...



Y para finiquitar, me gustaría felicitar a aquellos que cuentan con alguien especiel a su lado y también, por qué no, a aquellos que aún siguen solteros. ¡Un beso para todos!

domingo, 6 de febrero de 2011

Dejar de fumar

No sé cómo empezar esta entrada... ¡Anda mira! Ya lo he hecho...

Hace casi 2 semanas que dejé de fumar. La verdad es que lo estoy llevando bastante bien. De todas formas, la prueba de fuego llegará dentro de 20 días, en fiestas de mi pueblo. Cuando estemos en el local empezarán todos a fumar y a Josune no le quedará otra que morderse la lengua y aguantarse. ¡Bueno, eso en el mejor de los casos! Porque con la euforia de fiestas igual me entra la tentación... ¡Habrá que estar ojo avizor!

Os animo a todos los fumadores a que dejéis de fumar. Las primeras semanas te apetece comer, beber, gritar, mascar... cuando ves a alguien fumar, pero lo superas.

domingo, 26 de diciembre de 2010

¡Felices fiestas!

Ante todo, ¡felices fiestas a todos!. Ya estamos a día 26, así que ya tocaba decirlo. En realidad hay gente que ni cree en Dios ni celebra especialmente la Navidad, pero igualmente, les felicito las fiestas.
Estos días son de regalos, comilonas, reuniones familiares... Y con esto último, con las reuniones familiares, no puedo evitar acordarme de los que ya no están. La abuela Carmen y el abuelo Pedro, el tío Tiquio, la abuela Margarita y el abuelo Pascual... Y muchas otras personas que aunque no fueran de la familia, formaban parte del círculo cercano.

Recuerdo las cenas de Nochebuena en el comedor de la casa de los abuelos. Allí nos metíamos todos. Seríamos fácilmente 18 personas en 12 metros cuadrados. Cenábamos lo normal: langostinos, jamón, rabas, espárragos... Tal vez no fueran alimentos delicatessen, pero sin duda alguna, son los mejores recuerdos que guardo de toda mi existencia.
Unas Navidades blancas, frías, con olor a leña quemada y villancicos en la radio de la cocina.

No estoy triste porque ya nunca volverán esos momentos, sino que estoy contenta porque tuve la oportunidad de vivirlos, compartirlos con estupendas personas y porque siempre formarán parte de mí.

Canción para la Navidad - José Luis Perales

jueves, 16 de diciembre de 2010

Amores de verano II

Pasó el estío. Se fue el otoño dejando paso al invierno, y al final de la fría estación llegó Semana Santa. Llegó el momento de reencontrarse. Durante todos esos meses sin verle ella había meditado, había pensado una y otra vez qué se le pasaría a él por la cabeza cuando le dijo que le gustaba.
En la despedida lo pasó mal, dio una y mil vueltas al hecho de que no le vería hasta el verano que viene o con un poco de suerte, hasta Semana Santa: Así fue, en Semana Santa se vieron.

Mientras él se acercaba a ella para saludarla, ella se juró y perjuró que no caería rendida a sus pies. "Ya no me gusta, ¡¡no, no!! ¡No me gusta!", repetía en su cabeza.
Le dio dos besos un poco reticente pero la sonrisa de Victor la derrumbó. Su deseo de no caer se venía abajo poco a poco.

Una noche salieron de fiesta. Carmen se mostraba ciertamente fría y distante con él: no quería sucumbir ni un poquito más a él. Las amigas de Carmen, con las que tenía una gran complicidad y conocían toda la historia entre ellos dos, se fueron dejándoles solo en una ruidosa discoteca. Y entre canciones a las que apenas prestaban atención y en medio de una maraña de gente, él le dirigió una mirada penetrante y cálida, como pidiéndole que se acercara a él. Ella lo hizo, pero tan sólo para aclarar la situación:
- ¿Sabes? Lo único que quiero es que nuestra relación no cambie por lo que te dije.
· ¿Bromeas? Para nada va a cambiar, ya te lo dije.
- Bueno, me alegro.
Carmen se quedó más tranquila y respiró aliviada. Le dio un amistoso beso en la mejilla para dar todo por zanjado.
Ella tenía un piercing debajo del labio y le pinchó ligeramente, entonces él le dijo:
· ¡Ay! Pincha, ¿a ver aquí...? - Señalándole debajo de su labio, ella le besó donde él le indicó - ¿Y aquí? - le dijo tocándose los labios.

Ella se quedó asombrada pero no quiso aguantarse las ganas de besarle. Fue una noche preciosa, jamás, ni en sus sueños imaginó algo así, un acercamiento tan bonito.

Pero la noche y su magia acabaron, y llegó el día siguiente. Victor no se mostró para nada frío, pero tampoco mostró acercamiento hacia Carmen. Por eso, Carmen vio clara la situación: ya no habría más besos inesperados ni miradas cómplices.

Pasaron los años, y su relación siguió siendo cercana, muy afectuosa. Carmen cambió mucho, tanto físicamente como psicológicamente: ganó confianza en sí misma y evitó sus comeduras de cabeza y elucubraciones adolescentes. Víctor en cambio, apenas cambió: siguió siendo tierno pero ardiente según la situación.

Este fue, sin duda alguna, un amor de ensueño, fugaz e inesperado. ¿Quién le iba a decir a Carmen que tendría algo tan bonito con alguien a quien quería tanto?